La caída del consumo y la desaceleración de la actividad económica comienzan a impactar de lleno en las cuentas públicas locales. Así lo explicó la contadora Florencia Miquelarena, secretaria de Hacienda del Municipio, quien advirtió que la merma en la recaudación nacional y provincial se traduce directamente en menos recursos para los municipios.
“El municipio, por ley, recibe fondos a través de la coparticipación, que se distribuye en función de lo que recauda la Nación y la Provincia, principalmente de impuestos como el IVA o Ganancias”, detalló. A su vez, esos recursos se complementan con tributos provinciales como el inmobiliario rural, automotor y otros, que integran la masa a repartir.
En ese esquema, explicó, la Provincia debe distribuir un porcentaje entre los distritos según el Coeficiente Único de Distribución (CUD), que contempla variables como población, servicios de salud y otras características de cada municipio.
Menos consumo, menos recursos
El problema aparece cuando la economía se enfría. “Si cae el consumo, cae la recaudación de impuestos como el IVA. Y si cae la recaudación, automáticamente baja la coparticipación”, sostuvo Miquelarena.
Este fenómeno ya se está reflejando en los ingresos mensuales. Los municipios proyectan una determinada recaudación al inicio de cada mes, pero al no alcanzarse esos niveles, terminan recibiendo menos fondos de los esperados.
“Se estima un ingreso, pero cuando no se llega a esa recaudación, baja la coparticipación. Y eso es lo que hoy está complicando a los municipios”, remarcó.
Una brecha que se agranda con la inflación
A este escenario se suma otro dato clave: la pérdida frente a la inflación. Según explicó la contadora, mientras la inflación interanual ronda el 33%, el incremento de la coparticipación no alcanza el 19%.
“Eso significa que los recursos que reciben los municipios crecen muy por debajo de los costos. Es una situación compleja porque los gastos siguen el ritmo de la inflación, pero los ingresos no”, señaló.
Impacto directo en las economías locales
La combinación de menor consumo, caída de la coparticipación y alta inflación configura un escenario de fuerte presión sobre las finanzas municipales.
“En términos simples: si no hay consumo, hay recesión; si hay recesión, hay menos ingresos. Y eso termina siendo una bomba para la economía de los municipios”, concluyó Miquelarena.
En este contexto, los gobiernos locales enfrentan el desafío de sostener servicios y funcionamiento con recursos cada vez más ajustados, en medio de una economía que no logra recuperar dinamismo.





![COOPERATIVA AGROPECUARIA E INDUSTRIAL DE RAUCH[41]](https://lanuevaverdadderauch.ar/wp-content/uploads/2025/04/COOPERATIVA-AGROPECUARIA-E-INDUSTRIAL-DE-RAUCH41.jpg)





![HOURCADE[74]](https://lanuevaverdadderauch.ar/wp-content/uploads/2025/04/HOURCADE74.jpg)

