El Día de las Infancias volvió a generar movimiento en el comercio de Rauch, especialmente entre los negocios vinculados a productos para chicos. Sin embargo, el mayor movimiento de clientes no se tradujo en una mejora real de las ventas.
Los resultados de una encuesta realizada por la Cámara Comercial de Rauch y analizados con la UNICEN entre comerciantes locales muestran que el 49% vendió menos productos que en el Día de las Infancias del año pasado, mientras que un 28% aseguró haber vendido más y el resto señaló que tuvo un nivel similar al de 2025.
La situación también se refleja al analizar la facturación. La mitad de los comercios facturó menos pesos que durante la misma fecha del año pasado, incluso sin descontar el efecto de la inflación.
El dato adquiere mayor relevancia si se considera que, entre agosto de 2025 y agosto de 2026, los precios aumentaron alrededor de un 34%. Es decir, para mantener el mismo nivel de facturación real que el año anterior, un comercio debería haber incrementado sus ventas nominales aproximadamente en ese porcentaje.
En la práctica, la mayoría quedó por debajo de ese nivel.
Una fecha que movilizó a los comercios de chicos
Uno de los datos más marcados de la encuesta aparece al comparar los rubros. Entre los comercios que venden artículos destinados a las infancias —jugueterías, indumentaria infantil, librerías, regalerías y pañaleras—, casi seis de cada diez tuvieron una semana mejor que la de un mes normal.
En cambio, entre los negocios que no están vinculados directamente con productos para chicos, apenas dos de cada diez registraron un movimiento superior al habitual.
El Día de las Infancias, de esta manera, logró movilizar al público específico, pero el movimiento no se trasladó de manera significativa al resto del comercio local.
Más clientes, pero compras más chicas
El comportamiento de las jugueterías y librerías resume buena parte de lo ocurrido. Fueron los rubros que registraron mayor movimiento respecto de un mes normal: ocho de cada diez comercios del sector señalaron haber tenido una mayor actividad.
Sin embargo, paradójicamente, también fueron los que declararon mayores caídas en la facturación.
La explicación aparece en el comportamiento de los consumidores: hubo compradores, pero con un presupuesto más limitado.
Uno de los comerciantes del rubro juguetería lo resumió en la encuesta: “El año pasado se vendieron productos más potentes, hubo encargues previos. Este año fueron ventas a último momento, productos más económicos en mayor cantidad”.
El producto más vendido tuvo un precio típico cercano a los $30.000, mientras que la mitad de los comercios se ubicó en un rango de entre $15.000 y $42.000.
El problema estuvo en la cantidad y no tanto en los márgenes
Otro de los datos que surge del relevamiento es que el costo de reposición de la mercadería no aparece como el principal problema para los comerciantes.
El 62% de los negocios consultados afirmó que el costo de reponer los productos aumentó en una proporción similar a la de sus propios precios. Esto significa que, en términos generales, el margen por producto se mantuvo.
El problema estuvo en otro lugar: se vendieron menos unidades y, además, los consumidores se inclinaron por productos de menor valor.
La situación fue diferente en los rubros que no están directamente relacionados con las infancias. Allí, un 35% de los comerciantes manifestó haber quedado más ajustado debido a que sus costos aumentaron por encima de los precios de venta.
Promociones, cuotas y efectivo: las herramientas que ayudaron
A la hora de explicar qué factores favorecieron las ventas, las respuestas de los comerciantes fueron bastante coincidentes.
Las promociones bancarias, los descuentos por pago en efectivo y las posibilidades de financiar las compras en cuotas fueron señaladas como los principales elementos positivos durante la fecha.
En un escenario de menor poder adquisitivo, estas herramientas se convirtieron en un incentivo para concretar compras que, de otro modo, podían postergarse.
Un consumidor que compara y busca gastar menos
La encuesta también permitió observar cambios en los hábitos de compra. El comportamiento más mencionado fue la búsqueda de alternativas económicas: el 38% de las respuestas indicó que el cliente busca la opción más barata.
No necesariamente dejó de comprar, sino que cambió el producto elegido. Otro 21% destacó que los consumidores comparan precios antes de decidir, recorriendo distintos comercios, consultando valores y buscando la mejor alternativa.
También se observa una tendencia hacia las compras de último momento, señalada por el 15% de los comerciantes. El tradicional encargo anticipado perdió protagonismo.
Un 8% observó que los clientes compraron menos cantidad, mientras que un 5% señaló que la decisión de compra estuvo directamente vinculada con alguna promoción o posibilidad de financiación.
Internet y venta informal, dos competidores cada vez más presentes
El relevamiento también puso el foco en dos canales que, según los comerciantes, están quitando ventas al comercio tradicional de Rauch: las compras por internet y la venta informal desde los hogares.
El impacto se siente especialmente en rubros como indumentaria, calzado y juguetería, donde los consumidores pueden comparar rápidamente precios y acceder a ofertas fuera de los comercios de la ciudad.
Un balance con movimiento, pero sin recuperación real
El Día de las Infancias cumplió su función como fecha comercial y llevó a los vecinos a recorrer los comercios de Rauch. Sin embargo, el mayor movimiento no alcanzó para compensar la pérdida de poder adquisitivo.
La postal que deja la encuesta es clara: entró gente a los negocios, pero gastó menos.
La mitad de los comercios vendió menos unidades que un año atrás y prácticamente ninguno logró superar la inflación. El consumidor de 2026 compara más, espera hasta último momento, busca promociones y prioriza los productos de menor precio.
Para los comerciantes, el desafío no estuvo principalmente en sostener sus márgenes, sino en lograr que el cliente vuelva a comprar la misma cantidad y con presupuestos similares a los de años anteriores.
El Día de las Infancias dejó así una conclusión que trasciende a una fecha puntual: el comercio local todavía tiene movimiento, pero el bolsillo del consumidor condiciona cada vez más qué, cuánto y cuándo se compra.





![COOPERATIVA AGROPECUARIA E INDUSTRIAL DE RAUCH[41]](https://lanuevaverdadderauch.ar/wp-content/uploads/2025/04/COOPERATIVA-AGROPECUARIA-E-INDUSTRIAL-DE-RAUCH41.jpg)





![HOURCADE[74]](https://lanuevaverdadderauch.ar/wp-content/uploads/2025/04/HOURCADE74.jpg)

